2008

Nothing fuels a good flirtation
like need and anger and desperation

A. M.

¿Cuándo dejó todo de importar?
¿Cuándo dejamos de andar desesperados?
Echo de menos el ansia, la ansiedad y el pánico.
Salir corriendo tras de ti en la madrugada.

Tenías palabras de sobra para partirme la cara
y a mí aún me quedaba mucha que partir.

Mientras algunas bocas recuerdan besos
mis mejillas añoran el rubor abrasador de tus golpes bajos.

Eras un torniquete de la talla perfecta:
yo entonces siempre me andaba desangrando.

Estaba fuera de casa y tú abriste algo los brazos.
Teníamos apenas veinte años.

Ojalá nos hubiéramos odiado en condiciones
pero caí en la tentación de esperar sin pedir
y dar sin esperar.
Me quedaron las manos vacías.

Hoy nada me quita el aliento;
pero no es por exceso de fondo.

Los caminos cuesta arriba
ya no llevan a la cima.

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